La manecilla del reloj marcó las 3 de
la madrugada y te encontró despierta. Un poco más tarde, tu alarma sonando fue
la única testigo de que levantarte te resultó una verdadera odisea. Y es que,
prácticamente, no pudiste pegar un ojo en toda la noche. Ahora, un día repleto
de responsabilidades te espera. ¿Qué puedes hacer? Estas son las mejores estrategias para lidiar con los
efectos de la falta de sueño.
