Comes poco, haces mucho ejercicio y,
sin embargo, el número de la balanza no se da por aludido. Allípermanece,
inmutable y completamente ajeno a tus angustias y esfuerzos. Si esta es tu
situación, es evidente que algo anda fallando. Quizá, has sucumbido a algunos
de los siguientes malos hábitos que afectan tu
metabolismo.
